viernes, 4 de octubre de 2019

LA VERDAD O LO QUE DESEAS ESCUCHAR


La verdad o lo que deseas escuchar

Mucho se habla de la sinceridad. De que se ha perdido, de que la gente es hipócrita, de que ya no se puede confiar en nadie, de que no debe uno fiarse ni de su sombra, y cosas por el estilo. Pero de lo que no se habla es de que a la gente le gusta sólo escuchar lo que quieren escuchar. Es decir, si tienes las agallas para decirle a la gente lo que piensas, decir lo que sientes, expresarte libremente, no ser hipócrita, exigir de los demás la misma claridad y sinceridad que tu das, exigir lo que tu das, entonces te tachan de duro, de grosero, de impertinente, y un sin fin de calificativos más simplemente porque les dijiste la verdad en su cara, porque te atreviste a decir algo que ellos mismos no dicen de frente, pero si entre chismecitos.
Todos estamos en nuestro derecho de decir cuando algo nos incomoda o no nos gusta sin tener por ello que recibir un tiro, un insulto, un unfollow (en el caso de twitter) o que te excluyan como si tuvieras lepra.
Seguro estoy de que si fueran ellos los que defienden sus derechos pensarían lo mismo, aunque no actuarían igual por el miedo de ser francos y directos a la hora de decir lo que sienten que les corresponde, lo que sienten que es justo para ellos.
Total que eso de decir la verdad es, para el mundo moderno, algo trillado.
-Me gusta que me digan la verdad, siempre y cuando sea lo que quiero escuchar.
-Me gusta que me digan las cosas en la cara, siempre y cuando no hiera mi susceptibilidad.
-No me gusta la gente hipócrita, pero yo tengo que serlo porque sinó pierdo a mis "amigos", y la gente pensará otra cosa de mí.
Yo prefiero 1000 veces que no me quieran por ser cómo soy, a que me quieran por ser algo que no soy. Lo demás es hipocresía barata, chismecito de pasillo.
Si no te gusta que te digan, por ejemplo "No quiero que me envíes cadenas o chismes a mi celular. Estoy en mi derecho de exigirlo. Decido qué leer y qué no leer", y si por esto te molestas, me rechazas y no asumes que tus derechos terminan donde empiezan los míos estás en serios problemas. Seguro preferirás que te diga "No se qué le pasó a mi celular, pero se me borró tu número/BBmsn y no he podido colocarlo otra vez" (Léase = No quiero tenerte en mis contactos y te borré, pero no te voy a decir)
Si no te gusta que te digan, por ejemplo "No sigo a todo el mundo en Twitter porque simplemente sigo a los que me interesa leer, a los que dicen algo que me interesa", y si por esto te lo tomas personal, estás en serios problemas. Seguro preferirás aquello de "Yo sigo a todos los que me siguen, lo que ellos no saben es que tengo una lista privada en donde tengo realmente a los que leo. A los demás ni caso les hago, a menos que me mencionen" (Léase = Los agrego y les contesto para que crean, y así todos felices)
El problema aquí es el EGO. Punto.
El problema aquí es que a muy pocos en realidad les gusta la verdad y te llenan de calificativos, pero qué pasaría si encuentran entre su grupo, por ejemplo, a un miembro reciente que anteriormente los llamaba El Club de lo/as Feo/as, por ejemplo. Oh Dios...no puede ser....pero ella se ve tan chévere, se lleva bien con todo el mundo, siempre se está riendo.
Claro...lo que no saben de aquellos que no pueden manejar la verdad, de los que se presentan como el amigo de todos, es la cantidad de falsedades, chismes, calumnias que viene con ellos.
Yo preferí hacer mi borrón y cuenta nueva y no me arrepiento.
No me arrepiento de decir lo que siento porque no le veo el sentido de ocultar algo que es cierto, mucho menos cuando no le estoy haciendo daño a nadie, ni inventando nada. Estoy en mi derecho. ¿Por qué enmudecer antes de decir mi opinión sobre algo?
Los falsos se van. Los mejores se quedarán. Así es. Así ha sido siempre.
Piénsalo detenidamente. Hay quienes prefieren las mentiras y quienes prefieren la verdad (No la verdad a costa de herir. No la verdad a costa de dañar. Ojo)
¿Con cuál lado te quedas tú?