sábado, 7 de marzo de 2015

¿LA VENGANZA O LA JUSTICIA?


                                        


 
 

La venganza no es un capricho, es una pasión que, como las demás pasiones, ayuda a vivir y a morir. Es un deber tribal cuya razón de ser es fomentar el respeto a la tribu, a la familia, a la nación... La venganza, no perdamos la perspectiva, es un deber de los deudos para con el ultrajado. Siempre es un tercero el que tiene el deber de vengar. El problema siempre ha sido cómo detener el círculo vicioso de la venganza. Porque cierto es que ésta se instituyó para frenar y disuadir al agresor. Ahora bien, la venganza que lo único que consigue es estimularlo, acaba yendo contra su propio objetivo. Por eso la civilización ha ido poniendo freno a la venganza (empezó Moisés instituyendo las ciudades de asilo para los homicidios involuntarios), hasta ponerla finalmente en manos de los jueces, que son los llamados a encontrar el punto de equilibrio entre la venganza disuasoria y la venganza provocadora.

Es tan cierto que la justicia es esencialmente venganza (pero una venganza que persigue detener la sucesión interminable de venganzas),  se llama la justicia, y se llama la venganza. ¿Algo raro? En absoluto. Más aún, en este caso el prefijo él tiene toda la pinta de funcionar de refuerzo de, con lo que es más que probable que al formar la palabra,  pensando que en realidad la venganza es la justicia más completa y más absoluta... Significa al mismo tiempo y con la misma legitimidad justicia y venganza (y al mismo tiempo el significado anterior a justicia, que es "uso, costumbre"). Al alejarse los contenidos de la justicia y de la venganza, necesitaron crear una palabra distinta para cada una de ellas. ¿Y qué hicieron? Pues que a la justicia la llamaron "justicia" a secas,  y a la venganza, "justicia total”. Eso es lo que da de sí el análisis léxico. No se menciona explícitamente la fuerza como en el latín, de donde salió nuestra venganza, pero determina que la máxima justicia es la venganza.

Es, por tanto, oficio de la justicia el de canalizar la venganza. Aquellos a quienes la fortuna ha convertido en vencedores (siempre he tenido la sospecha de que vincere = vencer y vincire = atar, son dos formas de lo mismo), si no exterminaron a sus enemigos en la guerra ya no deben hacerlo luego. La sed de venganza que quede, ha de saciarla a partir de ahora la justicia. Hay que buscar las cabezas de t

 

 
urco, los chivos expiatorios y organizar con ellos la ceremonia de la venganza, con toda su parafernalia, y cuanto más larga mejor, para dar tiempo a que entretanto se apaguen las llamas, de manera que se salde la operación con el menor número de víctimas posible. Se trata de apagar el fuego, no de avivarlo. Parece que eso es precisamente lo que pretendió la justicia desde que se inventó. Y apagar el fuego requiere por una parte disuadir a los pirómanos, y por otra no irritarlos. Para eso tiene una balanza la justicia: para sopesar cuánto ha de poner en el platillo de la venganza, y cuánto en el del perdón y el olvido.

Todo aquel que no infrinja, o atente contra la integridad de otra persona tanto físicamente o psicológicamente, no tiene por qué temer de la venganza o la justicia.

Puerto de la cruz a 08 de  marzo de 2015

Miguel Ariza Cabello

 

"LA MENTIRA DURA MIENTRAS LA VERDAD LLEGA"




 
 
Una de las actitudes más perniciosas y que más molesta a los seres humanos es ser víctima de una mentira.  

El acto de mentir se define como la intención deliberada que tiene una persona de engañar a otra. La mentira viene a ser simplemente, algo que no es verdad, que no es real.
Clasificación de las mentiras


Existen dos formas fundamentales de mentir: a través del ocultamiento y a través del acto mismo de falsear. El mentiroso que oculta, retiene cierta información sin decir en realidad, algo que falte a la verdad. El que falsea da un paso adicional: no sólo retiene información verdadera, sino que presenta información falsa como si fuera cierta.

Para que un acto de mentira se concrete, a menudo, el mentiroso combina ambas formas de engaño, pero en muchas ocasiones, se conforma simplemente con el ocultamiento, pues muchos consideran que ocultar información no es mentir, y se sienten menos culpables cuando ocultan que cuando falsean.

Las mentiras... ¿Tienen patas cortas?

En más de una oportunidad hemos escuchado decir que las mentiras tienen patas cortas, pues en ocasiones se descubren más rápido de lo que pensamos. Las mentiras fallan por muchas razones. A veces, la víctima del engaño descubre accidentalmente la verdad al encontrar una carta de amor escondida, una mancha de pintura de labios o al escuchar una conversación íntima por el teléfono auxiliar que levantó al mismo tiempo que su pareja.

También puede ocurrir que otra persona delate al mentiroso: un colega envidioso, una esposa abandonada, un informante que ha sido pagado, son algunas de las fuentes básicas para descubrir un engaño, los expertos en el arte del engaño llaman “medias verdades” o “verdades retorcidas”.

El mentiroso quiere ocultar las pruebas de lo que oculta.

Las verdades retorcidas, el mentiroso dice la verdad de tal modo que la víctima no lo crea, es   decir, dice la verdad falsamente.

La conducta racional, lo básico es que lo que se dice, se siente o se hace, se contrapone con la verdad racional. Se falsea la verdad por algún interés.

Es más profunda, mucho más malvada, es la mentira hecha para dañar a los demás.

 
Los errores se deben a la dificultad de ocultar las emociones o de inventar emociones falsas. No toda mentira lleva consigo una emoción, pero las que sí, causan al mentiroso graves problemas.

Cuando se despiertan emociones, los cambios sobrevienen casi al instante sin dar cabida a la deliberación. El pánico que siente el mentiroso de ser descubierto produce señales visibles y audibles, pues es algo que está más allá de su control.

Las personas no escogen deliberadamente el momento en que sentirán una emoción. Ocultar una emoción no es fácil, pero tampoco lo es inventar una no sentida, aunque no haya otra emoción que disimular con ésta. En este caso, el falseamiento se hace tanto más arduo cuanto mayor es la necesidad que existe de él, especialmente si éste contribuye a ocultar otra emoción.

Las mentiras relacionadas con pensamientos no involucran emociones. Son las mentiras acerca de planes, ideas, acciones, intenciones, hechos o fantasías. Defender la verdad es mucho más complicado que decir una mentira en este caso.
 

El adulto es mentiroso cuando no ha logrado superar los obstáculos que le ha puesto la vida y por lo tanto para sentirse el triunfador que nunca ha sido, engaña. Por último, el anciano es mentiroso cuando no se perdona los errores que ha cometido en su vida.

De acuerdo con esto, en la misma proporción en que el niño aprenda a diferenciar el mundo real de sus fantasías, que sepa enfrentar sus diferencias con los demás para irlas comprendiendo y confrontando en la juventud y la adultez y en la misma medida en que los ancianos se hayan sentido valiosos, triunfadores en la vida, se podrá confrontar la posibilidad de la mentira como una traición destructiva.

Si esto no se hace, la mentira puede transformarse en un instrumento de evasión ante la frustración.

Mentira y profesión

Un escritor tiene que hacer creíble la historia que cuenta a través de conocimiento racional, del manejo emocional y de la credibilidad accional.

Un político tiene que hacer creíble su mensaje emocional de trabajo por el grupo, a través de mensajes racionales, honestos y de acciones acordes con lo que dice sentir.


Los políticos que dicen, proponen, exponen y te convencen con sus argumentos los cuales no son ciertos, pero ellos mismos se creen sus propias mentiras, disfrazando la mentira y queriéndola hacer ver a los demás como verdad.

La mentira puede hacer daño a quien la recibe, pero a quien más perjudica es al mentiroso, pues se convierte en una persona poca digna.                                                                                                               “La verdadera sabiduría está en reconocer la propia ignorancia.”

 
 
Puerto de la Cruz a 07 de marzo de 2015

Miguel Ariza Cabello



 

viernes, 6 de marzo de 2015

LA CONFLUENCIA DE PARTIDOS EN FECHAS RECIENTES


 

Muchos de los que aparecen en la foto aún siguen en la formación formada por los integrantes de varios partidos políticos pero otros han sido invitados por otros partidos y han encontrado mejores proposiciones y como de ideología no tienen ninguna se van al mejor postor.
Ahora las oficinas del paro están vacías, donde están las personas que no tienen trabajo, se incorporan y se afilian a los partidos políticos.
Las ideologías no existen, todos se venden por un bocadillo.
Muchos de los que están con esta plataforma en la foto a día de hoy ya están militando en otro partido por haberles dado un puesto.

 

 

 

 

miércoles, 4 de marzo de 2015

EL AGUA EN LA ISLA DE TENERIFE



EL AGUA EN LA ISLA DE TENERIFE

La isla de Tenerife es la segunda del Archipiélago en cuanto a pluviometría, sólo superada por La Palma. La media anual de precipitaciones es de unos 400 mm, aunque se reparten de forma irregular, tanto en el tiempo como por el territorio insular: las cumbres de la dorsal norte son las zonas en las que se pueden llegar a alcanzar hasta los 1000 mm, mientras que en las costas del sur puede llover por debajo de los 150 mm anuales. A lo largo del año, en las zonas de medianías los días de lluvia son bastante abundantes, pero en las zonas de costa, en cambio, se reducen prácticamente a la mitad. Por otro lado, las precipitaciones se presentan en varias formas, desde la lluvia vertical, la horizontal o la nieve, en las zonas de cumbres más altas.



EL AGUA EN LA ISLA DE TENERIFE

http://www.gevic.net/multimedia/imagenes/Tenerife/Geografia_fisica/agua/Chorros.jpghttp://www.gevic.net/multimedia/imagenes/Tenerife/Geografia_fisica/agua/Chorros.jpgLa isla de Tenerife es la segunda del Archipiélago en cuanto a pluviometría, sólo superada por La Palma. La media anual de precipitaciones es de unos 400 mm, aunque se reparten de forma irregular, tanto en el tiempo como por el territorio insular: las cumbres de la dorsal norte son las zonas en las que se pueden llegar a alcanzar hasta los 1000 mm, mientras que en las costas del sur puede llover por debajo de los 150 mm anuales. A lo largo del año, en las zonas de medianías los días de lluvia son bastante abundantes, pero en las zonas de costa, en cambio, se reducen prácticamente a la mitad. Por otro lado, las precipitaciones se presentan en varias formas, desde la lluvia vertical, la horizontal o la nieve, en las zonas de cumbres más altas.

Parque Los Lavaderos, en El Sauzal. (CIT)
En cuanto al recurso disponible, hay que tener en cuenta que del total de precipitación, un 54 % vuelve a la atmósfera en forma de evapotranspiración y un 2 % se va al mar como escorrentías superficiales; se infiltra un 44 %, que es una cantidad bastante considerable y muy superior a la de otras islas, como por ejemplo, a Gran Canaria, donde sólo se infiltra el 19%.
Mm / año
hm³ / año
% s/p
Precipitación
395
807,6
100
Evapotranspiración
213
435,5
54
Escorrentía
7
14,3
2
Infiltración
175
357,8
44
Fuente: Consejo Insular de Aguas de Tenerife. Elaboración propia
Por este motivo, no ha sido tan esencial la búsqueda y producción del recurso como la ha sido en otras islas más áridas. En Tenerife los esfuerzos se han centrado más a la extracción del agua, ya que es una Isla con una gran permeabilidad, debido a que los materiales que la forman son relativamente jóvenes. Por tanto, la principal fuente de recurso lo forman las aguas subterráneas, que representan casi un 90 % de la disponibilidad total:
Concretamente la procedencia de las distintas aguas de Tenerife es la siguiente:
Tipos de Recursos
hm3
%
Convencionales
Superficiales
0.5
0.2
Subterráneos
197
87
Manantiales
4
1.8
No convencionales
Reutilización
13
5.6
Desalación
12
5.4
Fuente: Consejo Insular de Aguas de Tenerife
Desde el siglo XIX comienza la perforación y canalización de las galerías, sobre todo en la zona de Anaga y el Valle de La Orotava, para el abastecimiento de la capital y el riego de los cultivos. La construcción de galerías ha tenido épocas de auge y de retroceso según lo han hecho los monocultivos en la isla y las crisis económicas. Así, mientras que a mediados del siglo XX había unas 300 galerías en la Isla, en los años 80 había unas 1.450 perforadas. Este aumento en la demanda y explotación del recurso, ha hecho que los caudales se reduzcan y se han tenido que buscar alternativas, como los pozos, que comienzan a explotarse más tardíamente que las galerías, pero que en la actualidad se cuentan en más de 400 los existentes en la Isla. Las extracciones más importantes son la galería del Barranco de Vergara, en La Guancha, con 310,7 hm³ de caudal y el pozo del Barrillo de Alférez, en La Laguna, con 70.670.000 m3.
Por otro lado, los métodos de almacenamiento del agua también son variados, aunque en la isla de Tenerife, debido a la composición geológica de sus materiales, no ha tenido un importante desarrollo. Se han hecho algunos intentos de construcción de presas para aprovechar el agua de escorrentías, pero no han dado buenos resultados, como es el caso de las presas de Los Campitos o la de El Río. El método de almacenamiento más utilizado en la Isla es el de los pequeños embalses o balsas y estanques, que consisten en la impermeabilización del sustrato con una base de hormigón, para el almacenamiento del agua de lluvia. En la mayoría de los casos se trata de obras de carácter privado, que resultan muy costosas.
Uno de los problemas del agua en la Isla, es que al ser de propiedad privada, las redes de distribución resultan complejas y muchas presentan un alto grado de deterioro. Debido a esto último y a que existe un escaso control de las redes, se dan muchas fugas en el transporte del recurso.
En cuanto a los métodos no naturales de producción y tratamiento del agua, no sólo se trata el agua de mar, sino la que se extrae de los pozos que cada vez sale con mayores niveles de sal. En Tenerife existen tres estaciones desaladoras de agua de mar, ubicadas en Santa Cruz de Tenerife, Granadilla y Las Américas. Además hay 16 estaciones de tratamiento de aguas salobres y una reductora de nitratos de aguas de pozos, de las que 6 se encuentran en la comarca de Isora.
 




Parque Los Lavaderos, en El Sauzal. (CIT)
En cuanto al recurso disponible, hay que tener en cuenta que del total de precipitación, un 54 % vuelve a la atmósfera en forma de evapotranspiración y un 2 % se va al mar como escorrentías superficiales; se infiltra un 44 %, que es una cantidad bastante considerable y muy superior a la de otras islas, como por ejemplo, a Gran Canaria, donde sólo se infiltra el 19%.
Mm / año
hm³ / año
% s/p
Precipitación
395
807,6
100
Evapotranspiración
213
435,5
54
Escorrentía
7
14,3
2
Infiltración
175
357,8
44
Fuente: Consejo Insular de Aguas de Tenerife. Elaboración propia
Por este motivo, no ha sido tan esencial la búsqueda y producción del recurso como la ha sido en otras islas más áridas. En Tenerife los esfuerzos se han centrado más a la extracción del agua, ya que es una Isla con una gran permeabilidad, debido a que los materiales que la forman son relativamente jóvenes. Por tanto, la principal fuente de recurso lo forman las aguas subterráneas, que representan casi un 90 % de la disponibilidad total:
Concretamente la procedencia de las distintas aguas de Tenerife es la siguiente:
Tipos de Recursos
hm3
%
Convencionales
Superficiales
0.5
0.2
Subterráneos
197
87
Manantiales
4
1.8
No convencionales
Reutilización
13
5.6
Desalación
12
5.4
Fuente: Consejo Insular de Aguas de Tenerife
Desde el siglo XIX comienza la perforación y canalización de las galerías, sobre todo en la zona de Anaga y el Valle de La Orotava, para el abastecimiento de la capital y el riego de los cultivos. La construcción de galerías ha tenido épocas de auge y de retroceso según lo han hecho los monocultivos en la isla y las crisis económicas. Así, mientras que a mediados del siglo XX había unas 300 galerías en la Isla, en los años 80 había unas 1.450 perforadas. Este aumento en la demanda y explotación del recurso, ha hecho que los caudales se reduzcan y se han tenido que buscar alternativas, como los pozos, que comienzan a explotarse más tardíamente que las galerías, pero que en la actualidad se cuentan en más de 400 los existentes en la Isla. Las extracciones más importantes son la galería del Barranco de Vergara, en La Guancha, con 310,7 hm³ de caudal y el pozo del Barrillo de Alférez, en La Laguna, con 70.670.000 m3.
Por otro lado, los métodos de almacenamiento del agua también son variados, aunque en la isla de Tenerife, debido a la composición geológica de sus materiales, no ha tenido un importante desarrollo. Se han hecho algunos intentos de construcción de presas para aprovechar el agua de escorrentías, pero no han dado buenos resultados, como es el caso de las presas de Los Campitos o la de El Río. El método de almacenamiento más utilizado en la Isla es el de los pequeños embalses o balsas y estanques, que consisten en la impermeabilización del sustrato con una base de hormigón, para el almacenamiento del agua de lluvia. En la mayoría de los casos se trata de obras de carácter privado, que resultan muy costosas.
Uno de los problemas del agua en la Isla, es que al ser de propiedad privada, las redes de distribución resultan complejas y muchas presentan un alto grado de deterioro. Debido a esto último y a que existe un escaso control de las redes, se dan muchas fugas en el transporte del recurso.
En cuanto a los métodos no naturales de producción y tratamiento del agua, no sólo se trata el agua de mar, sino la que se extrae de los pozos que cada vez sale con mayores niveles de sal. En Tenerife existen tres estaciones desaladoras de agua de mar, ubicadas en Santa Cruz de Tenerife, Granadilla y Las Américas. Además hay 16 estaciones de tratamiento de aguas salobres y una reductora de nitratos de aguas de pozos, de las que 6 se encuentran en la comarca de Isora.