martes, 27 de enero de 2015


 

                       

                   AUTO CONTROL  Y LA VERDAD



 
El auto-control puede entenderse como la auto-imposición que uno puede ejercer sobre sí mismo para evitar decir o hacer ciertas cosas. Así, el control ejercido sobre uno mismo nos previene, como seres humanos de actuar de acuerdo a nuestros instintos o impulsos, un rasgo característico de los animales. La noción de auto control, tal como se dijo, está íntimamente relacionada con la de sociedad ya que la vida en ella implica tomar en cuenta la percepción de los demás y de las formas válidas de expresión o acción dentro de ese grupo.

Mientras que, por un lado, la total falta de auto-control no es algo recomendable ni bien visto, tampoco es considerado saludable desarrollar niveles extremadamente altos de auto-control ya que eso puede traer serias consecuencias negativas para la persona en cuestión. Esto es así porque cuando encontramos a un individuo muy reprimido y con poco lugar para la espontaneidad, para la creatividad y la des-estructuración, las formas represoras y la falta de libertad pueden terminar convirtiendo a la persona en alguien muy autoritario, intolerante o poco sociable (por no saber cómo adaptarse al medio).

Se estima que mantener niveles apropiados de auto-control no es sólo útil a nivel social y personal sino también en lo que respecta a los espacios laborales, profesionales y también los informales. Usualmente, espacios como la política cuentan con un nivel de auto-control por parte de quienes forman parte de ella mucho más alto que lo que encontramos en otros espacios como el deporte.

COMO YA SE DICE EL AUTO CONTROL EN LA POLÍTICA ES MÁS ALTO.

Bien a mi forma de ver es que aquellas personas que desarrollan su trabajo en política desarrollan mucho la demagogia “la mentira”, algunas personas no están ni con los pies dentro y ya están vendiéndose por un plato de lentejas, están con los unos y con los otros a ver de qué forma se sitúan en el mejor lugar para coger el cargo más alto, esas personas además de ser demagogos también son hipócritas.

Algunas personas en todos los momentos de su vida nunca son demagogos, mentirosos, porque no faltan a la verdad.

Las personas que dicen la verdad se crean enemigos, fácilmente, pero a estas personas les da igual ya que tienen unos principios mamados desde cuando amamantaban con unos principios éticos enseñados o copiados de sus progenitores.

Hay otras personas que no han tenido una formación de principios éticos, si habrán tenido una preparación intelectual alta pero no tienen unos principios, estas personas serán durante sus vidas consideradas válidas para muchas profesiones o trabajos definidos pero nunca serán, personas honradas y honestas, ya que carecen de una base que no es dada por sus padres y  como se suele decir de tal palo tal astilla, cuando se dice como habrá podido ser que este chico haya salido de esta forma, si los padres son tan buenos, “buenos” de cara a la galería pero de puertas para adentro vete a saber el calvario que hay en ese llamado “hogar”.

La verdad siempre sale más tarde o más temprano, y si no se descubre públicamente la personas la saben pero por miedo, por el que dirán no dicen la VERDAD, son cobardes de enfrentarse a los demás con hombría, valentía, como dice mi buen amigo, más vale morir de pie que vivir de rodillas.

El Puerto de la Cruz, a 11.11.2014                                                                                                            Miguel Ariza Cabello.

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