viernes, 20 de febrero de 2015

CÓMO AHORRAR EN AGUA


 

Grifo goteando 


 Para conseguir un ahorro significativo en la factura del agua hemos de instalar grifos con mandos suficientemente grandes, para que se abran y cierren fácilmente y esto se haga de manera instintiva mientras el agua fluye sin ser usada: al enjabonarse en la ducha, mientras nos lavamos los dientes o enjabonamos las manos en el lavabo, cuando fregamos los platos en el fregadero... Cuando haya que cambiar los grifos, la mejor opción son los grifos monomando, cuyo consumo es de 6 a 8 litros por minuto, frente a los 10 litros de un grifo tradicional.

Conviene instalar difusores reguladores de caudal -incluso en la ducha- y sistemas de evacuación de agua con mecanismos de ahorro en cisternas de descarga. Tirar de la cadena de una cisterna convencional puede llegar a consumir entre 10 y 15 litros de agua. Los sistemas de doble descarga permiten un importante ahorro, pero si no se dispone de ellos, algo tan sencillo como colocar una o dos botellas de plástico llenas dentro del depósito reducirá unos 3 litros por descarga.

Hemos de revisar que ninguno de los grifos de la vivienda gotee, y que no haya pérdidas de agua en ninguna de las tuberías, tanto en los circuitos de agua potable como en los de calefacción y agua caliente.

Si ha llegado el momento de sustituir electrodomésticos, los de bajo consumo incorporan programas de ahorro de agua. Por ejemplo, una lavadora antigua gasta unos 80 litros en cada lavado, mientras que un modelo de bajo consumo sólo gasta unos 50 litros.

En definitiva, los consumidores tenemos el reto innegociable de convertirnos en sujetos activos, responsables, críticos y solidarios, en centro y palanca del cambio social en este siglo XXI que ha comenzado con una enorme recesión económica. Cambiar nuestros hábitos de consumo en el hogar debe ser un paso importante para ello.

Puerto de la Cruz a 20 de febrero de 2015

Miguel Ariza Cabello

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